Si bien algunas revistas porno sadomasoquistas (SM) datan de 1920, su auge en Japón puede marcarse luego de la WWII, en el cual la escena SM se nutrió de occidente con la aparición en revistas como Bizarre Magazine, fundada en 1946 por John Willie. Fue así que nació, en 1947 (varía según la fuente), la publicación japonesa Kitan Club, un tabloide barato de historias de ficción sensacionalistas, cuentos bizarros y contenido erótico que a su vez influenció el bondage norteamericano (Master K).
Su editor, autor, dibujante y atador Minomura Kou resultó ser un personaje decisivo para la transformación y difusión del shibari, que paulatinamente se fue volviendo más seguro, estético y erótico. Sin ir más lejos, buena parte de los nombres de las ataduras “clásicas”, o arquetipos, surgieron en ese tiempo.
Para sus ilustraciones, Minomura utilizó el seudónimo Kita Reiko y, en 1952, publica “Ten Positions of a Naked Tied Woman”, también expuesta en el Dojo. La edición resultó un éxito, lo cual marcó el futuro de la revista, que se orientó definitivamente al SM erótico, conquistando a un público selecto, ilustrado y sofisticado de la comunidad sadomasoquista, y convirtiéndose poco a poco en una revista de culto. Ese mismo año aparece en sus páginas por primera vez la palabra “kinbaku” (Master K).
Por aquel tiempo surgió otro personaje decisivo para la escena SM y la industria del porno: Nureki Chimuo. Se dice que sus primeros pensamientos sobre restricciones provienen de una imagen que vio cuando era chico, la cual mostraba a un niño con los brazos atados a la espalda. Esa semilla, junto con su interés por el teatro y admiración por el trabajo de Seiu Itoh, resultaron en que se uniera a una compañía local de kabuki y, paralelamente se convirtiera en un prolífico autor para la Kitan Club, no solo de historias, ensayos, críticas sino también sesiones e instructivos de shibari.
Durante la década de 1960, un período de moralismo social arrasó el país, empujando a las imágenes, revistas y fanáticos del bondage a la clandestinidad durante un tiempo, para resurgir a finales de la década de 1970 bajo un clima social más permisivo (Midori).

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