Inicios

El Muganawa Kinbaku Dojo nació en abril del 2022, un poco por casualidad y otro por firme determinación. Casualidad porque sentía que había llegado a mi techo como estudiante -dadas las opciones disponibles en el país- y a su vez muches me pedían que les enseñara tal o cual cosa. El deseo de transmitir mis conocimientos de shibari empezaba a nacer. Firme determinación porque siempre sentí que no terminaba de encajar en ningún lado; que mi forma de atar no era comprendida y que, por lo tanto, no había quien pudiera guiarme en mi camino.

Imaginé que debía haber otras personas sintiéndose así y decidí que construir un espacio que nos contuviera era una necesidad. Así, crear el Dojo se transformó en una decisión política. Lograrlo implicaba generar oportunidades de formación para que emergiera una generación distinta de shibarite (atadores) y ukete (modeles); y a la vez conformar una comunidad sustentada en ciertos principios que interpreto ausentes en el shibari hegemónico.

Soñé una comunidad: colaborativa, y no competitiva; contenedora de diversas intenciones al atar; inclusiva de diferentes corporalidades, emocionalidades, identidades de géneros y realidades socioeconómicas; regida por la negociación y el consenso; que reconociera la voz y valor de les modeles; en la cual les atadores se adaptaran a las particularidades de sus modeles y no a la inversa; donde técnica y comunicación pudieran desarrollarse a la par; un espacio sin metas de llegada, ni apuro, solo caminos personales que transitar acompañades.

Básicamente busqué crear para otres el sitio en el cual me hubiera gustado comenzar a aprender a mí.

NegraNoche

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